Evel Gutiérrez, la más célebre DJ de Leganés, participará nuevamente en el Festival Play4Life Fest. Por esa razón, hemos charlado con ella sobre la situación de los DJs de música electrónica y los retos a los que se enfrenta el colectivo.
Pregunta: Evel, para empezar, ¿qué fue lo que te llevó a ponerte detrás de los platos?
Respuesta: Pues me llevó la música, que siempre me ha apasionado. Empecé desde muy jovencita viendo a un amigo mío pinchar; siempre me han llamado mucho la atención las cabinas y aprender a pinchar y poner música.

P.: ¿Cómo fue ese proceso de aprendizaje?
R.: Pues me enseñó un buen amigo mío, Jimmy.
P.: ¿Crees que existe un «techo» de edad para esta profesión?
R.: No hay edad para ser DJ, la edad no influye. Es lo que tú aguantes de energía y de cabeza y que luego, fundamentalmente, siga habiendo trabajo. Pero no hay edad.
P.: Hablando de trabajo, ¿cómo ves actualmente el sector de la música electrónica?
R.: Lo encuentro bastante complicado, la verdad. Cada vez veo que va más en picado porque antiguamente las salas tenían un estilo musical fijo. Hoy en día, una persona compra una sala y se la alquila a promotores diferentes para hacer fiestas; no hay un estilo fijado y no sabes lo que te vas a encontrar.
Además, te exigen que lleves público cuando ese no es nuestro cometido. Ya tienes bastante con las horas que lleva detrás prepararte la música y descargar temas. Otro problema cada vez más extendido es el de llamar a nuevos DJs, bien porque están aprendiendo o porque tienen esa afición, pero que no es su profesión y estos DJs trabajan sin percibir ningún tipo de compensación económica. Esta situación, mayormente causada por los promotores que les llevan gratis, perjudica no solo a los que tenemos la música como profesión, sino al público, porque evidentemente, la calidad que da la experiencia y la profesionalidad en la mayoría de los casos no la pueden dar estos DJs aficionados.
R.: En tu caso, ¿cómo preparas una sesión? ¿Depende de tu estado de ánimo?
P.: Cuando me contratan es para un estilo musical concreto, bien sea tech-house o techno-melódico, y yo tengo que pinchar eso. Nunca me preparo un set. Lo que hago es seleccionar en una carpeta temas del estilo musical para el que me han contratado, y de ahí, según vea yo al público y la energía de la sala, voy improvisando y poniendo uno u otro.
R.: Con las nuevas tecnologías, ¿eres de las que usa muchos efectos o prefieres algo más puro?
P.: Cada cosa tiene su encanto, pero yo soy más básica. Me gusta que el tema fluya. Soy partidaria de poner un tema y no hacer muchos filtros ni florituras, porque es importante poder escucharlo tal como suena. A veces, con tanto efecto, el tema no lo escuchas como es.
P.: También te hemos visto en la faceta de productora. Cuéntanos sobre tus temas.
R.: Sí, tengo varios. Uno muy especial es «Por tango», donde mezclé mis dos pasiones: el flamenco y la electrónica. La vocal es de un buen amigo mío, Javi Medina, muy conocido en Leganés (Aldeskuido). Es uno de mis favoritos porque está dedicado a mi perrito y tiene esa influencia por el último baile que yo bailé encima de un escenario, que fue flamenco.
P.: Mirando al futuro, ¿te ves en las cabinas dentro de tres años?
R.: Me quiero ver, pero también soy realista. Me sigo viendo, pero quizás no de la forma que a mí me gustaría con más nivel de trabajo por lo que te comentaba antes de cómo está el sector.
La noche desgasta mucho. Cuando tienes que cerrar una sala, la energía es importante porque ya no tienes la misma que con 20 años, pero es fundamental transmitir esa energía a la gente que viene a verte. Yo firmaría porque existieran siempre los «tardeos».
P.: ¿Ves posible un regreso real del vinilo a las cabinas?
R.: No. El vinilo tuvo su época y seguirá existiendo, pero la mayoría de las cabinas no están preparadas; con cualquier movimiento brusco, se mueve la cabina y la aguja salta. Las nuevas generaciones se están preparando en escuelas con los CDJ.
P.: ¿Ha quedado la música electrónica relegada solo a los festivales?
R.: Los festivales es lo que funciona. Las discotecas dependen mucho de si el promotor tiene una marca conocida y lleva DJs conocidos. En las salas pequeñas al no tener un estilo musical concreto todos los fines de semana, es muy complicado que una sala funcione como antiguamente, cuando tenía su público creado por un estilo musical fijado y determinado.
P.: Para terminar, ¿algo que quieras añadir?
R.: Que sigamos apoyando la música electrónica y que intentemos ayudarnos un poquito más. Y sobre todo, respetar al DJ: el DJ es DJ y no relaciones públicas

