La concejala no adscrita del Ayuntamiento de Alcorcón, Raquel Rodríguez, sigue cobrando íntegramente su sueldo como si aún ostentara las delegaciones de Cultura, Festejos y Mayores, de las que fue cesada el pasado 2 de junio.
Rodríguez fue apartada tras una crisis interna en Ganar Alcorcón, que desembocó en su marcha al grupo de no adscritos. Pese a ello, en su nómina de junio no se ha producido ningún ajuste salarial, y ha percibido la retribución completa de una concejala con competencias delegadas.
Ante esta situación, la propia edil ha dirigido una carta a la alcaldesa Candelaria Testa, reconociendo el cobro completo y solicitando explicaciones. En el escrito, se muestra dispuesta a devolver el dinero si se trata de un error, aunque el hecho de haber esperado a recibir el ingreso para notificarlo levanta suspicacias.
Lo más alarmante es que ni los servicios de personal del Ayuntamiento ni la propia concejala detectaron el fallo a tiempo, lo que evidencia una preocupante falta de control en la gestión municipal.
Además, Rodríguez mantiene su puesto como presidenta en funciones de ESMASA, lo que vuelve a poner el foco en la opacidad con la que se gestionan los entes municipales.
Este caso abre interrogantes sobre la responsabilidad de todas las partes implicadas, mientras el Ayuntamiento guarda silencio y los vecinos de Alcorcón siguen costeando sueldos que no se corresponden con funciones reales.

