La empresa pública ESMASA, responsable de la limpieza y gestión de servicios en Alcorcón, sigue en el centro de la polémica tras más de un año de denuncias y sospechas por presuntas colocaciones irregulares y filtraciones de exámenes en sus procesos internos de selección de personal. Una situación que, a tenor de las informaciones de las que dispone este medio, amenaza con tener continuidad en las próximas semanas.
La controversia se inició en julio de 2024, cuando el consejero de Vox en el consejo de administración de la empresa pública, Pedro Moreno, denunció que el hijastro de Carmen Cubas, secretaria general de la Unión Comarcal Sur-Oeste de UGT, había conseguido una plaza de jefe de equipo gracias a la supuesta filtración previa de las preguntas y respuestas del examen.
Moreno señaló directamente al entonces encargado general de la empresa, Fidencio Prieto Moro, como responsable de la filtración, y reclamó la anulación del proceso y la destitución inmediata de este cargo, al que acusó de actuar bajo un sistema de “caciquismo” y “corrupción política”.
El caso cobró más relevancia cuando se conoció que Prieto Moro es hermano de Rebeca Prieto Moro, concejala socialista en Móstoles y persona de confianza de la exalcaldesa Noelia Posse, lo que alimentó las sospechas de red de influencias políticas en torno a ESMASA.
En julio de 2025, la polémica volvió a estallar con nuevas revelaciones publicadas por La Gaceta de Alcorcón, medio que se encuentra en posesión de información y documentación que probaría estas presuntas colocaciones y otros casos que aún no habrían visto la luz.
En esta ocasión, se destapó el caso del cuñado de la entonces vicepresidenta de ESMASA, Raquel Rodríguez, quien obtuvo una de las puntuaciones más altas en el examen de selección pese a quedar en cuarta posición, reavivando las dudas sobre la transparencia de estos procesos.
Además, La Gaceta de Alcorcón dispone de pruebas documentales sobre la contratación de la pareja de un exdirectivo de ESMASA, actualmente con un cargo político en el Ayuntamiento de Alcorcón, lo que incrementa la presión sobre el Gobierno local.
Hasta el momento, el Ejecutivo municipal no ha dado explicaciones detalladas sobre estas situaciones. La oposición, por su parte, insiste en la necesidad de depurar responsabilidades y en garantizar la transparencia de los procesos internos, mientras ESMASA sigue bajo la lupa y en el centro del debate político y sindical de la ciudad.

