El segundo teniente de alcalde y concejal de Ganar Alcorcón, David López, ha presentado su dimisión como vicepresidente de la empresa municipal ESMASA tras denunciar el modelo de gestión actual de la entidad.
La decisión, según ha explicado en un comunicado, responde a las “decisiones intolerables” adoptadas por la dirección de la empresa pública, bajo la presidencia de la edil no adscrita Raquel Rodríguez, a la que acusa de estar “más centrada en eludir responsabilidades que en buscar soluciones y dar el mejor servicio” .
López señala directamente a la actual presidenta de ESMASA, Raquel Rodríguez, exconcejala de Ganar Alcorcón y actualmente edil no adscrita, como responsable de la situación que atraviesa la empresa.
En su carta de dimisión, advierte de un deterioro del servicio, que “está muy lejos de los niveles de calidad y eficiencia” alcanzados en etapas anteriores, y critica una gestión que, a su juicio, evita asumir responsabilidades .
Entre los motivos concretos, destaca la intención de cesar al gerente de la empresa pública, un perfil técnico con experiencia, así como la salida de otros profesionales del equipo, decisiones que califica de discrecionales y orientadas a “responsabilizar a otros de los problemas actuales” .
Un conflicto enquistado
La actual dirección de ESMASA se remonta a la salida de Rodríguez de Ganar Alcorcón, tras la que se mantuvo al frente de la empresa con el respaldo de PP y Vox. Desde entonces, la gestión ha sido objeto de críticas por parte de los propios municipalistas.
López ha asegurado que su permanencia en la vicepresidencia respondía a la voluntad de garantizar la estabilidad del servicio y defender el modelo público impulsado en anteriores etapas. Sin embargo, considera que la situación “no tiene vuelta atrás”, lo que ha motivado su salida .
El contexto de esta dimisión se suma a las críticas existentes sobre el funcionamiento de la empresa municipal. En este sentido, La Gaceta de Alcorcón ya publicó en su día una encuesta en la que la mayoría de los vecinos rechazaba la gestión de Raquel Rodríguez al frente de ESMASA.
Pese a su dimisión como vicepresidente, López continuará como miembro del Consejo de Administración, desde donde asegura que seguirá defendiendo el servicio público y las condiciones de los trabajadores.
La salida se produce en un momento de creciente tensión en torno a la empresa municipal, considerada un servicio esencial para la ciudad.
