El parque de Las Presillas, considerado el principal bosque periurbano de Alcorcón, ha incorporado más de 2.200 nuevos árboles dentro de un plan de mejora ambiental impulsado por el Ayuntamiento, que también contempla la protección de los 32 alcornoques centenarios que alberga este espacio natural.
La actuación, desarrollada por la Concejalía de Parques y Jardines, incluye la instalación de vallados perimetrales para preservar algunos ejemplares con más de 200 años de antigüedad, así como nuevas plantaciones destinadas a aumentar la diversidad del bosque y mejorar su adaptación frente al cambio climático.
Un bosque de casi 58 hectáreas
Con una superficie de 57,5 hectáreas, Las Presillas constituye el mayor espacio natural de Alcorcón y uno de los principales pulmones verdes del sur de la Comunidad de Madrid.
Aunque buena parte del parque está formada por repoblaciones de pino realizadas durante las décadas de 1950 y 1960, el Ayuntamiento está impulsando una transformación progresiva del bosque mediante la incorporación de especies autóctonas del género Quercus, como encinas, alcornoques y quejigos, con el objetivo de crear un ecosistema más diverso y resiliente.
El concejal de Parques y Jardines, Raúl Toledano, ha señalado que estas actuaciones buscan garantizar la conservación del patrimonio natural del municipio y favorecer un entorno «más verde, saludable y habitable» para las próximas generaciones.
Protección de los alcornoques históricos
Uno de los ejes principales del proyecto es la conservación de los alcornoques centenarios repartidos por el parque. Para ello se está instalando un vallado de protección alrededor de estos árboles, una medida que se extenderá de forma progresiva a los 32 ejemplares catalogados.
El objetivo es compatibilizar el uso recreativo del parque con la preservación de estos árboles, considerados uno de los elementos de mayor valor ecológico del espacio.
Mejoras en caminos, mobiliario y biodiversidad
Las actuaciones también incluyen la renovación de las talanqueras de protección en lagunas y zonas estanciales, la instalación de nuevos paneles informativos sobre la flora y fauna del parque, la mejora del mobiliario urbano y la incorporación de elementos para la práctica de ejercicio físico.
Además, durante el último año se han creado pequeñas islas de biodiversidad, combinando árboles con arbustos autóctonos para favorecer la presencia de fauna y mejorar la riqueza ecológica del entorno.
Estas intervenciones se suman al proyecto Quercus, a través del cual el Ayuntamiento ha desarrollado en los últimos años diversas campañas de plantación de árboles y arbustos con la colaboración de centros educativos y entidades vecinales.

